By Sylvia Ji

By Sylvia Ji
Weder Engel noch Dämon
Vivir o existir

Memoria [ALFA]

martes, 24 de junio de 2008

Absurdo


"Tejedores de ilusión / comulgadores,
Tejen grandes vendas / para ocultar,
La estancada realidad en que vivimos,
Una triste dignidad...
Estancadores de emoción / predicadores
,
Hablan de crisis moral...
Cuidan tanto sus costumbres
Y tu pena crece más
Y nuestra vida sigue igual..."

"Tejedores de Ilusión"
La Ley

Las tres de la tarde. Todo sigue igual. Exactamente igual a lo que se da desde hace un mes. Prácticamente nada qué hacer y lo poco que aparece es parte de las tonterías que se publican por compromiso que parecen más panfletos publicitarios que noticias o artículos. O bien, labores secretariales como asistir el teléfono, tomar los mensajes de quienes llaman, hacer la agenda... en fin, estar sentada haciendo nada de lo que se supone debería; haciendo todo menos para lo que entró al tan celebrado programa.

Y a ver, se pregunta por qué carajos debe continuar en silencio y aceptar semejante humillación descarada. Punto y seguido al monólogo interior y ya dio rienda suelta a la acción verbal:


-Capitán Viento, ¿desde cuándo estoy aquí?

-Desde enero...

-No, me refiero en esta sección.

-Ehhhhhhhhh..., como desde finales de febrero... desde marzo estás aquí.

-(Mmmm... Marzo, Abril, Mayo, Junio... cuatro meses...) Quiero mi sección.


-¿Qué? ¿Que quieres tu sección...?


-Sí, quiero mi sección.

-¿Pero de qué hablas? ¿Acaso no ves cómo están las cosas aquí dentro? La situación de los espacios y eso, todo muy difícil. No puedes ir para ninguna.


-A ver, se me está denostando como profesional y como persona, se me humilla. No me de la excusa de que no hay espacios, que no hay nada por hacer, cuando noto que mis compañeros tienen trabajos muy interesantes y de fondo; cuando publican con regularidad y hasta páginas completas; mientras que a mí no se me da ya esa participación y sólo hago las tonterías que nadie quiere preparar...

-Mija, es que estás de celosa y malcriada. Tienes que entender que MISS tiene un PHD, y va por un doctorado y tú a penas vas terminando la universidad ahora, ni la tesis has presentado y bueno, ella anda a otro nivel, debes entener...

-¿Y? ¿Acaso el que aún no tenga yo un título como ese impide que pueda hacer trabajos de igual calidad o mejores? Y no, le aseguro que no es cosa de celos ni mucho menos porque antes se compartía el trabajo de buena gana y no hubo problemas de ninguna índole. Se trata de que no se está siendo justo y de que me tiene al menos y sabe muy bien que la razón está en mí ahora. No tengo naturaleza ni voluntad para buscar pleito por eso que usted dice.


-Muchacha, ¿y quién ha dicho que no se te valora? Aquí todo mundo sabe quien eres y lo que tienes para dar...!

-Ajá. Pero no se me da la oportunidad de demostrarlo.


-Se te da, te la doy de sobra, se te han dado a cada momento muchas opotunidades para eso. Cómo dices que no!

Pausa. Silencio. Ella estaba realmente fastidiada con miles de palabras fuertes y hasta soeces fluyendo velozmente por sus pensamientos alborotados, ennardecidos por la frustración y el cólera. Y esas pasiones que causan infartos y hasta mandan al infierno, eran provocadas por la insistencia del mentor en hacerle dar por verdadero ese flujo hediondo de excusas hipócritas y sin sentido alguno! El colmo del absurdo de la falsedad! Pero cuando iba a lanzar una frase venenosa pero llena de verdad, el "sensei" continuó con su sarta de embustes inconsecuentes.


-En la vida, hay que andar pasito a paso, esperar el momento de uno. Gatear, caminar y luego correr y hasta volar. Pero es así. No te quieras adelantar a los acontecimientos. Mira a tu compañera. Esa muchacha, la que se sienta frente tuyo. Ella es brillante, y sin embargo, escribe de pinturas de uñas y eso...


-Pues ella debió hacer desde mucho antes que hoy lo que hago en estos momentos, reclamar por que se le den trabajos que vayan a corde con su nivel profesional, con lo buena que es. Eso busco, que se me pongan reportajes de peso, que se correspondan con mi capacidad y talento al tiempo que me permiten crecer, y no las tonterías que tengo que hacer desde hace un mes a la actualidad, lo que no voy a aceptar como lo que se pretende que yo me crea que son.

Cada quien por su lado terminó la discusión. El "mentor" se alejó sin más y ella quedó frente al monitor con toda la impotencia acumulada en su garganta, sensación desagradable y explosiva que bajó luego hacia su cuerpo y finalizó en un estallido de flujo color marrón y dolor ciego que para todos era inexistente. Recogió sus cosas, alistó el escritorio y se marchó.

El devenir del día continuó como si nada, como siempre.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Sabes?, las personas somos malas de adentro. La envidia nos corroe, y no queremos que otro, salga adelante antes que nosotros... lo que te sucede, pasa aquí, y en la quebrada del ají.

Un abrazo, y ten por seguro, "se cierra una puerta, pero se abre una ventana".

Rodrigo.

Lizzie Fips (Mrak Badaz) dijo...

Hola, Rodrigo!

Gracias por tu comentario! =D Y muchas gracias, ante todo, por dedicar de tu tiempo para leer de lo que escribo!

En serio, me siento halagada por tu detalle =D.

Abrazos y cuídate mucho! Espero que nos pongamos en contacto pronto ^^.