
"...But now I got you out of my heart..."Paráfrasis del verso "...I can't get you out of my head...",
canción "The Curse",
Diary of Dreams
Un agujero en la muñeca izquierda: Boquilla escarlata que grita mínima pero aguda la ansiedad del dolor sordo que hay allí dentro, ese que traspasa la aorta, la femoral y segrega al cauce sangrande de todo él.
Ese orificio es signo de la desesperación a la que ese asqueroso vampiro psíquico llevó a la niña, para luego lanzarla al aire como adolescente, servirse de ella mujer y arrastrarla como anciana decrépita e inválida por los suelos y, después, volver a llevar a la chiquilla...
Odio al carnicero, a la bestia, al caos, a la víbora!
Unas lágrimas de nada en comparación con la opresión de sus sueños, agolpados en cúmulos sangrantes en el pecho que traspasan el esternón de par en par pero sin romper la carne, ni al hueso mismo.
Es como una estaca infernal, que no respira ni suspira, que no rompe ni palpita, pero que daña, hiere, lacera, mata... lentamente, sin rencores, sin atribuciones, sólo fríamente para luego arrancarse a carne viva, de cuajo, con maldad y rabia explosiva!
Al diablo el infeliz!
Pero la apertura de color cereza aún está allí y duele... y ello es la evidencia de la crueldad que sirve de base para olvidar a aquél hijo de p...acotilla que desarmó su húmero para postrarla en definitiva bajo su manto en inicios acogedor, que luego pasaba a ser un destructor saco de fuerzas.
Con la mirada fija en el horizonte, el índice roza el pequeño agujero de donde mana la fresa líquida y comienza de nuevo al un, dos, tres... no sin miedos, hacia adelante...

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