By Sylvia Ji

By Sylvia Ji
Weder Engel noch Dämon
Vivir o existir

Memoria [ALFA]

martes, 8 de abril de 2008

Silencio nutritivo


¿Se malcría también con halagos?


Si bien el denostar al otro hace mal, irónicamente, hacerle ver sus cualidades a cada instante, es por igual nocivo. Mas, en ese caso, la diferencia es que quien lo expresa también sufre, aunque no lo parezca de momento y no salga herido en primera instancia.


Quien recibe palabras que enaltecen su persona, de carecer de sentido y humildad suficientes, acaba por engreírse tanto que se torna necio, arrogante e insensible, por lo que pierde la empatía y hasta la consideración para con las personas que le rodean. En síntesis, termina por trocarse en un narcisista ególatra y hasta sádico cuando llega al extremo del colmo.


Y es por aquéllo que a la larga, el que considera que hace bien al externar el buen parecer que tiene sobre ese alguien, es lastimado por eso que pensó benigno.

Ahí entonces radica el doble sentido de la prudencia en el dicho de los sabios que cuesta tanto en reconocer su valor de verdad y su razón en que no debe decirse todo lo malo, pero tampoco, todo lo bueno de todo lo que se tiene de frente, aunque se pase por mezquino o indiferente.

Observa.

Comparte.

Sé perspicaz.

Decanta.

A dar valor a lo que valor tiene.

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