
Eres en este mar de mares un pez que muerde el anzuelo una y otra vez.
Las agallas se han rebustecido de tanto probar su resistencia. Sin embargo, el dolor experimentado, lejos de mermar, agudiza con cada puesta fuera del agua.
La trampa siempre habrá de ser matizada con señales que aluden a profundidades del sentimiento y, los que nadan en pos de la verdad y bienestar de sus congéneres se ven expuestos a ellas, en las que caen muchas veces.
Y ello les lleva al sufrimiento por la buena voluntad lacerada con gancho frío y duro de acero sazonado con el gusanillo de la traición; al tiempo que en la lucha por hallar el oxígeno en superficie engrosa la fortaleza de aquélla zona herida y sangrante, pero que permite respirar.
¿Se cansarán los individuos de ser pescados para luego de momentos de agonía, ser lanzados a los océanos de estos mundos plagados de dióxido de carbono?
Las agallas se han rebustecido de tanto probar su resistencia. Sin embargo, el dolor experimentado, lejos de mermar, agudiza con cada puesta fuera del agua.
La trampa siempre habrá de ser matizada con señales que aluden a profundidades del sentimiento y, los que nadan en pos de la verdad y bienestar de sus congéneres se ven expuestos a ellas, en las que caen muchas veces.
Y ello les lleva al sufrimiento por la buena voluntad lacerada con gancho frío y duro de acero sazonado con el gusanillo de la traición; al tiempo que en la lucha por hallar el oxígeno en superficie engrosa la fortaleza de aquélla zona herida y sangrante, pero que permite respirar.
¿Se cansarán los individuos de ser pescados para luego de momentos de agonía, ser lanzados a los océanos de estos mundos plagados de dióxido de carbono?

No hay comentarios:
Publicar un comentario