By Sylvia Ji

By Sylvia Ji
Weder Engel noch Dämon
Vivir o existir

Memoria [ALFA]

jueves, 1 de noviembre de 2007

Blackout


Blackout se atoró en la boca del volcán.

Esparaba salir de allí, aunque fuera impulsado por alguna erupción repentina al menos.

Sin embargo, ni así tuvo suerte.


Padeció aquél estancamiento largo tiempo.


Tan largo se le hizo que casi cree enloquecer...

Fue una estampida incontenible.


Aquél día fue en que los ejemplares más jóvenes de su especie saldrían a la superficie.
Blackout era uno de aquéllos.

Esbelto, hermoso, con gran potencial y entusiasmo por descollar y hacerlo bien.

Y así como era su voluntad, presencia y energía, era igual de inmenso su corazón.
Bien, llegó el momento y todos agitaron sus alas...

A por el éxito!


Se alzaron en vertiginoso vuelo hacia la boca del que fue su hogar hasta ese instante.


"Rápido, antes que la salida se haya estrechado al mínimo!".

Así se daba ánimos a cada segundo de su marcha, siempre con la frente en alto, no por altanería, sino por fe en sí mismo y en todos cuanto creían en él.


La mayor parte de sus congéneres estaban dispuestos a todo por alcanzar la meta suprema: Cualquier zancadilla se permitieron hacer, sin importar el sufrimiento y fracaso del que estuviese a su lado, pues a sus ojos, eran rivales que les arrebatarían el éxito...


Blackout, sin embargo, no veía necesidad de perjudicar a quien tomaba parte en la competencia y, mucho menos, coartarle la posibilidad de vencer, puesto que su filosofía descartaba por completo al egoísmo y, por ende, a la competencia desleal.


No obstante, Blackout fue víctima de varios que, cargados de recelo por notar en él tal fortaleza interior, decidieron ponerle fuera de la ruta que guiaba a la victoria.

Y fue de ese modo en el que este joven prometedor llegó a asomar sólo la mitad de su cuerpo al universo.


Con una de sus alas heridas, sufría tanto el haber sido traicionado por sus camaradas de ese modo tan cruel!


Desde las profundidades de su garganta, bramidos de dolor se proyectaban al firmamento y lágrimas abundantes humedecían sus escamas, ahora opacas por la amargura.


Así transcurrían los minutos para Blackout, día tras día, en los que recordaba cada detalle que puso de sí a fin de resultar uno de los que irían a destacar por esfuerzo propio.

También, llegaban a su memoria aquéllos que siempre estuvieron allí, quienes depositaron los mejores deseos en él...


...de pronto, algo comenzó a crecer dentro de su ser. Una idea fue apoderándose de su mente y luego, al pasar a su alma y cuerpo, se transformó en poderosa fuerza de voluntad...

...Y en un abrir y cerrar de ojos estaba libre!


Sus inmensas alas, ya sanas por completo, se desplegaron de modo impresionante y sus escamas brillaron como nunca antes!


Una llamarada de júbilo brotó desde sus entrañas y emprendió el vuelo hacia el infinito, en donde alcanzó la inmortalidad, desde la que siempre derramó amor infinito a sus protegidos, con eterno agradecimiento.

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