
A rush of blood to the head...
De vez en cuando llegan corrientes a la cabeza que, o bien sirven para ahondar en depresiones, o para salir de ellas.
Sea ello un síntoma de bipolaridad o no, es mejor aprovechar esas "resacas" para producir arte.
Ello, a quienes tienen alma de artista.
Hay que ser lo suficientemente sensible como para identificar esos impulsos y llevarlos con fluidez, pues de no, se transforman en meras piezas matemáticas.
Y aunque la música tiene mucho de números, es lo que menos refleja de sí. Asimismo, la arquitctura y el resto de las maravillas que van en esa onda.
De la más intensa exhaltación, de la aguda melancolía, e inclusive del más brutal del resto de deseos humanos, llega el arte.
Elongación del ser.
Del yo, ello...
...todo mezclado.
De vez en cuando llegan corrientes a la cabeza que, o bien sirven para ahondar en depresiones, o para salir de ellas.
Sea ello un síntoma de bipolaridad o no, es mejor aprovechar esas "resacas" para producir arte.
Ello, a quienes tienen alma de artista.
Hay que ser lo suficientemente sensible como para identificar esos impulsos y llevarlos con fluidez, pues de no, se transforman en meras piezas matemáticas.
Y aunque la música tiene mucho de números, es lo que menos refleja de sí. Asimismo, la arquitctura y el resto de las maravillas que van en esa onda.
De la más intensa exhaltación, de la aguda melancolía, e inclusive del más brutal del resto de deseos humanos, llega el arte.
Elongación del ser.
Del yo, ello...
...todo mezclado.

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