
Es encantador cuando alguien te da la razón, sobre todo en el instante que justamente intenta ocultártela.
Quien tiene hechas, tiene sospechas y por más buen mentiroso o astuto que pueda ser algún individu@ de este planeta, siempre escapa un detalle que pone en el tapete la realidad cruda, lo que siempre se supo.
Esto viene por las pataletas histéricas de la hermana de una persona muy conocida por estos lares. Y tal reacción es digna hasta de grabarse, porque ni siquiera trata de INTENTAR disimular mejor su pecado.
Ni un sí, ni un no. La voceadera, los ojos desorbitados, la voz chillona y en tono cuasi inalcanzable; los arrebatos de ira y la evasión de la pregunta que hizo detonar el resorte del miedo a revelar lo "oculto"... sólo consigue poner de modo casi obsceno su falta.
Pero como hizo Pilato, lávese las manos, niegue ser juez y parte cuando el culpable busque de su defensa, y vaya tranquilo, pues, al fin y al cabo, siempre conoció la identidad y lo mal hecho del acusado.
Quien tiene hechas, tiene sospechas y por más buen mentiroso o astuto que pueda ser algún individu@ de este planeta, siempre escapa un detalle que pone en el tapete la realidad cruda, lo que siempre se supo.
Esto viene por las pataletas histéricas de la hermana de una persona muy conocida por estos lares. Y tal reacción es digna hasta de grabarse, porque ni siquiera trata de INTENTAR disimular mejor su pecado.
Ni un sí, ni un no. La voceadera, los ojos desorbitados, la voz chillona y en tono cuasi inalcanzable; los arrebatos de ira y la evasión de la pregunta que hizo detonar el resorte del miedo a revelar lo "oculto"... sólo consigue poner de modo casi obsceno su falta.
Pero como hizo Pilato, lávese las manos, niegue ser juez y parte cuando el culpable busque de su defensa, y vaya tranquilo, pues, al fin y al cabo, siempre conoció la identidad y lo mal hecho del acusado.

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