By Sylvia Ji

By Sylvia Ji
Weder Engel noch Dämon
Vivir o existir

Memoria [ALFA]

martes, 29 de abril de 2008

Reverberaciones de un grito desde la apertura hacia el horizonte encarnado

"...But now I got you out of my heart..."

Paráfrasis del verso "...I can't get you out of my head...",
canción "The Curse",
Diary of Dreams



Un agujero en la muñeca izquierda: Boquilla escarlata que grita mínima pero aguda la ansiedad del dolor sordo que hay allí dentro, ese que traspasa la aorta, la femoral y segrega al cauce sangrande de todo él.


Ese orificio es signo de la desesperación a la que ese asqueroso vampiro psíquico llevó a la niña, para luego lanzarla al aire como adolescente, servirse de ella mujer y arrastrarla como anciana decrépita e inválida por los suelos y, después, volver a llevar a la chiquilla...

Odio al carnicero, a la bestia, al caos, a la víbora!

Unas lágrimas de nada en comparación con la opresión de sus sueños, agolpados en cúmulos sangrantes en el pecho que traspasan el esternón de par en par pero sin romper la carne, ni al hueso mismo.

Es como una estaca infernal, que no respira ni suspira, que no rompe ni palpita, pero que daña, hiere, lacera, mata... lentamente, sin rencores, sin atribuciones, sólo fríamente para luego arrancarse a carne viva, de cuajo, con maldad y rabia explosiva!

Al diablo el infeliz!

Pero la apertura de color cereza aún está allí y duele... y ello es la evidencia de la crueldad que sirve de base para olvidar a aquél hijo de p...acotilla que desarmó su húmero para postrarla en definitiva bajo su manto en inicios acogedor, que luego pasaba a ser un destructor saco de fuerzas.

Con la mirada fija en el horizonte, el índice roza el pequeño agujero de donde mana la fresa líquida y comienza de nuevo al un, dos, tres... no sin miedos, hacia adelante...

domingo, 20 de abril de 2008

Fusión helada

"...What Am I fighting for...?"
"What Am I fighting for"
UnkleJam


Las teclas bajo los dedos y ellos, ante el sentido de la vista, inician la estampa de palabras que aún desconocen su fin y principio.

Todo cuanto existe debe caer. Todo cuanto se mueve, cesará su andar, pues no hay movimiento perpetuo.

Durante millones de años el mar habrá de continuar su vaivén, pero en cuanto la Luna se despida para siempre de la Tierra, ese azul profundo de fueros incontrolables y remansos frescos pasará a ser un inerte cúmulo de líquido salado.

¿Qué del viento? La asfixia total en cuanto las masas de aire se vuelvan todas ardientes o por completo heladas!

Las placas tectónicas! Una temperatura extremadamente alta podría ser capaz de provocar un terremoto tan violento, que acabaría por castrar sus estertores para siempre.

No hay movimiento perpetuo. No al menos hacia la preservación de la vida.

Mas sí que lo hay, hacia la destrucción.

miércoles, 9 de abril de 2008

Child


"...For mankind,
This is mankind!

Mankind,
This is mankind...!"

"Mankind"
Diary of Dreams



Pobre.

Lo que le da seguridad es una actitud que raya en el ridículo.

Debe buscar el modo de ganar, ganar, ganar a como de lugar.

Una criatura caprichosa que, natural pero lamentablemente, es egocéntrica y dice querer bien, pero al mismo tiempo afirma que hará lo que sea por defender sus deseos y obtener su puesta en escena en el plano concreto.

Pobre, pobre, pobre. Sólo culpando al otro de sus frustraciones es que consigue estar segura de sí misma y ser feliz por completo.

Déjen al payaso ser.

Que la función del absurdo continúe.

martes, 8 de abril de 2008

Silencio nutritivo


¿Se malcría también con halagos?


Si bien el denostar al otro hace mal, irónicamente, hacerle ver sus cualidades a cada instante, es por igual nocivo. Mas, en ese caso, la diferencia es que quien lo expresa también sufre, aunque no lo parezca de momento y no salga herido en primera instancia.


Quien recibe palabras que enaltecen su persona, de carecer de sentido y humildad suficientes, acaba por engreírse tanto que se torna necio, arrogante e insensible, por lo que pierde la empatía y hasta la consideración para con las personas que le rodean. En síntesis, termina por trocarse en un narcisista ególatra y hasta sádico cuando llega al extremo del colmo.


Y es por aquéllo que a la larga, el que considera que hace bien al externar el buen parecer que tiene sobre ese alguien, es lastimado por eso que pensó benigno.

Ahí entonces radica el doble sentido de la prudencia en el dicho de los sabios que cuesta tanto en reconocer su valor de verdad y su razón en que no debe decirse todo lo malo, pero tampoco, todo lo bueno de todo lo que se tiene de frente, aunque se pase por mezquino o indiferente.

Observa.

Comparte.

Sé perspicaz.

Decanta.

A dar valor a lo que valor tiene.

lunes, 7 de abril de 2008

Refracción



El don, desde tierras foráneas vino y preñó de cultura todo lo que hubo de tocar y toca desde entonces en esta media isla.

Con su acento particular, y no sólo en su hablar, sino también impreso en cada cosa que hace, refleja que en este mundo en el que todo pareciera ser copia en masa, se puede ser auténtico.

Se podría afirmar que, siendo el don una fuente cultural encarnada en ser humano, así sería su descendencia.

Y en cierto modo lo es, pues uno de sus frutos se dedica a cantar (literalmente) el arte, la vida, la existencia. La otra, a estudiar el pensamiento, la cordura, el ser y sus veleidades, lo que también se puede considerar un empuje para la cultura desde la perspectiva que permite el umbral de las ciencias médicas con un buen adobo filosófico.

Mas, en su tercer hijo, no se puede afirmar que sea una extensión de su ser... él mismo pareciera como avergonzarse de ello, de que ese muchacho no ame ni una pizca por lo que se esfuerza desde que fuera un joven periodista frente a una máquina de escribir en la Cuba de sus mocedades.

De acuerdo a lo que expresa el don con una franqueza que pareciera gélida debido a su carácter indiscutible, el jovencito de 21 años centra el sentido de la existencia en la materia e ignora por completo las esencias abstractas de la vida, tan profundas... tan densas y caóticas, pero armoniosas en su lío.

¿Qué tan verdad será aquéllo? Quizá le falte tiempo. Quizá el don debería darle espacio a ese mozo que lleva con orgullo su apellido, para que geste dentro de sí la sensibilidad por estudiar y difundir algún aspecto de ese entorno invisible que se adentra en cada partícula de este engranaje llamado realidad.

Don, paciencia. Es comprensible que se vea atrapado por no poder inyectar a su hijo lo que usted lleva en sus venas, ese ardor por la cultura, por la sabiduría, por lo eterno y etéreo. El tiempo habrá de confirmar si es y siempre ha sido materialista, o si dentro de él, queda un espacio aún para la gravedad de las cosas que habría de expandirse y adentrarse tanto que, posiblemente, ya se adivine una imagen tridimensional suya en aquél cuerpo nóbel genéticamente semejante al suyo.

domingo, 6 de abril de 2008

Cuota para los incrédulos

"Rely on friends and ignore the ones that are not there for you
at all times. That's how I live life."

Adrian Hates


Ya los niveles de toxicidad bajarán, porque se propuso aislar al factor que le envenenaba.

Aquélla cosa le daba de inicio una engañosa sensación de bienestar indescriptible. Pero ya, cuando hubo dominado sus sentidos y sus emociones, le atrapaba en un torbellino de sádico dolor y angustia terribles.

Le hacía creer que sin sus dosis era nadie, inservible y sin sentido, pero a la vez le contradecía, en un acto de confusión adrede. Le aseveraba que era una compañía odiosa, por lo que le humillaba sin piedad... para luego regresarle a sus "brazos" y torturarle de nuevo.

Mas, la crueldad se equivocó al confundir extremo sentimiento y tolerancia con masoquismo porque esta vez, ya perdió su fuente de alimento para siempre.

Ya no más círculo vicioso.

Ya no más flagelaciones y daños.

Fuera la mezquindad!

Adiós, alma sádica y tóxica.

Bienvenida seas, serenidad!