By Sylvia Ji

By Sylvia Ji
Weder Engel noch Dämon
Vivir o existir

Memoria [ALFA]

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Él


"...He looks into your eyes, but only smiles at you..."


Paráfrasis de "She"
Diary of Dreams


Cabellos negros como el abismo y ojos de igual profundidad. Perfil hermoso y denota seguridad, pero con sentimiento. Así le ha visto mientras tocaba el piano, concentrado en las notas.

Tiene espejuelos, va con camisa azul de prusia y jeans desgastados pero a la medida... es muy guapo, alto, elegante, bien plantado y de impresión sin igual. Sonríe precioso, de manera natural y simpática, con dos oyuelos deliciosos.

De su voz no se sabe pues no se le escuchó hablar... timidez, discresión, reserva, distancia... eso todo junto tal vez le hiciera permanecer en un trance lacónico.

¿Cómo será? Aparenta un tipo sobrio, educado, respetuoso, serio, mas no antipático mucho menos antisocial. Es probable que sorprenda de buena gana y resulte ser un bromista y pícaro sano de primera... ¿qué ser humano se esconde tras semejante hermosura? Nadie sabe y es seguro que muchas quisieran conocer, develar ese misterio si es que ya alguna no se ha adelantado y ha profundizado en ese universo, conquistándolo...

Si está de Dios, EL, ese joven pianista atractivo y de buena vibra será el compañero de vida que tanto ha anhelado. Mientras tanto sólo está segura de que al menos por ahora le resultará agradable verle, aunque sea de vez en cuando, aunque nunca llegara a mediar palabra entre ambos...

lunes, 10 de noviembre de 2008

Manto febril

"...And I need my chemicals,
I need your chemicals..."

"Chemicals"
Diary of Dreams


Esta mañana, la canción iba a millón. La fiebre era baja, casi nula. Ahora, la misma interpretación parece fatigosa, forzada, vizcosa, pesada... la temperatura casi alcanza los 39 grados celcius.

Se estremece. Ni las frazadas, ni las medias, ni la bebida hirivendo... nada pareciera alejarla de ese frío que le sacude por dentro y luego se torna en calor insoportable. Islandia hecha mujer.

Cinco minutos de una de sus agrupaciones favoritas, unas 12 antes parecieron segundos. En este momento, era como si el tiempo se hubiera multiplicado unas 50 veces por sí mismo. Es como si las circunstancias se pusieran a tono con su situación... un momento! No! Es que hay neuronas hirviendo y eso es lo que transforma todo desde dentro, pero en realidad todo sigue igual.

Eso le llama la atención. Pareciera algo bobo pero a su entender, resulta interesante que una simple fiebre provoque que la percepción que pueda tener su cerebro y su maquinaria de un giro totalmente opuesto ante el ritmo de una canción... ¿por qué será exactamente? ¿Porque hay más neuronas muertas y nada más? Puede ser... y a la mejor no es tan sencillo, quién sabe.

Se ha tomado un par de antipiréticos, té verde con limón puro y se coloca compresas frías en el cuello y en la frente. La fiebre no cede. Al menos tiene apetito y, si bien no le sabe a nada lo que come, por lo menos está tranquila y confiada en que al menos deshidratada y por hambre no va a fallecer... pero esa fiebre... está muy alta. Hacía mucho tiempo que no sentía como si le acercaran el cuerpo a una llama...

La familia luce preocupada. En un rato toca una esfervescente de vitamina C, antibiótico y enjuague nasal... y eso que mañana ya tiene que trabajar... si al menos Dios le quitara esa brasa interna... eso es lo que la mata y atormenta...

La canción ¿al fin? se terminó. Y viene otra... que de por sí es lenta. Ahora le parece de muertos.

Cuando logra dormirse, lo hace profundamente. La fiebre la anestesia por completo. A veces la siente muy de cerca... quizá se la lleve. Menos mal, no sentirá dolor alguno. Lo único diferente es que despertará en otro lugar, eso de haberse dispuesto el viaje para esta noche...

sábado, 8 de noviembre de 2008

Neko


"Immortal beauty,
unbearable in splendour..."

"Never Freeze"
Diary of Dreams


Neko es una minina de raza Maine Coon que llegó el jueves a las 11 de la noche a casa. Sus maullidos son dulces y terminan en un ronroneo singular, que les da un toque casi irresistible, tanto como ella misma.

Es chiquitita, a penas tiene un mes de nacida. Rayada de gris oscuro con pelaje base gris claro, que rememora al humo ligero. Sus ojos, grises por igual, grandes y expresivos, encantadores. Con ayuda de las patitas delanteras toma su leche y asegura que el muslo de pollo no se le mande a correr o que alguien se lo arrebate.

Anda en un hogar nuevo... y por ello quiere ver, saltar, correr, jugar... todo al mismo tiempo! De la cocina va a la sala y regresa al comedor, para luego salir al patio y cruzar al jardín y explorar todos los recovecos y las cosas vivas y no vivas que haya en el perímetro donde está.

Si algo la emociona, su maullido se cierra en una especie de "Wow!" bastante gracioso. Mira el objeto, mira a quien tiene en frente y exclama "Miau... wow!", sacude la cabecita y prosigue su juego o termina la comida. Si algo no le gusta, maúlla insistentemente hasta que o consigue lo que quiere o se resigna a esperar. Si algo la inquieta, como por ejemplo que la dejen sola, el volúmen de sus llamados incrementa a medida en que la persona que le acompañaba se va alejando. Seguido se le acercan de nuevo, hace silencio como por arte de magia y se enreda entre sus pies. Si algo la entristece, maúlla con tono lastimero, extendiendo el "miaaaaaaaaaaaauuuuuuuu" hasta una nota triste y bastante dolida, mientras te mira a los ojos con expresión trágica.

Todo eso se conoció de la pequeña Neko en menos de medio día. Y así como mucho se la observó y en breve instante se identificó su modo de ser, así se le quiso mucho en tan sólo unas horas... ya el viernes en la tarde no estaba en casa. Debió irse porque... no se sabe exactamente por qué... sólo se puede asegurar que Neko hace mucha falta. Se extraña mucho a la chiquitita Neko... una bolita de pelos preciosa que de seguro habría sido el toque juguetón e inocente que se anhelaba desde hacía mucho tiempo...